"Después de pasarnos el día fotografiando obras y esculturas (el Museo de Arte Metropolitano no es el único al que fuimos el mismo día) me gustó mucho la foto por la cantidad de gente que aparece en ella y porqué cada una va a lo suyo... El museo casi que es la excusa para que estén allí reunidas"- katamsl
viernes, 1 de agosto de 2008
Foto de la Semana: Museo Metropolitano de Nueva York
"Después de pasarnos el día fotografiando obras y esculturas (el Museo de Arte Metropolitano no es el único al que fuimos el mismo día) me gustó mucho la foto por la cantidad de gente que aparece en ella y porqué cada una va a lo suyo... El museo casi que es la excusa para que estén allí reunidas"- katamsl
jueves, 24 de julio de 2008
Opinión de la Semana: Zona Cero
Sin lugar a dudas el 11-S cambió el rumbo de la historia y ha marcado a toda una generación. Su recuerdo ha quedado grabado en la memoria colectiva de una ciudad, Nueva York. Aún con el paso de los años, todavía existe la huella de este atentado, un profundo agujero en el centro de Manhattan, un hueco que ha cambiado para siempre las postales de la ciudad y que es visitado a diario por turistas y curiosos. Liduca es una de esas personas que se acercaron a ver la Zona Cero y nos cuenta en trivago su opinión.
“Curiosamente, pese a lo fatal del lugar, éste es uno de los lugares de Nueva York que con más frecuencia recuerdo y muy probablemente de uno de los que más suelo a hablar con mis amigos. No es ni un gran monumento, ni siquiera un bello lugar… Pero haber estado en la Zona Cero supone haber vivido un antes y un después de la historia… Pronto ya no se podrá ir a éste lugar… Un nuevo edificio y un nuevo nombre harán que la Zona Cero desaparezca, esperemos, que por siempre jamás.”
“Durante muchos días después de mi vuelta de Nueva York recordé entre sueños muchas de las historias que aquella gente contaba sobre el atentado… Algunas de ellas decían haber perdido a familias enteras, otras contaban cómo desde aquel día habían perdido sus puestos de trabajo y vivían ahora de la mendicidad.... Aún así la Zona Cero es un lugar donde reina el silencio, incluso los que contaban sus vivencias lo hacían en voz baja para no romper la atmósfera sepulcral que invade la Zona Cero”. - Liduca
miércoles, 30 de abril de 2008
top-10 destinos en el Puente de Mayo
Con este estudio el portal de viajes Trivago da a conocer los lugares preferidos por los españoles para pasar el puente de mayo y los precios medios por noche de hotel en cada uno de los destinos. En la lista no pueden faltar grandes ciudades europeas como Berlín o Roma.
Las grandes urbes españolas, Madrid y Barcelona, son los destinos preferidos por los españoles a pesar de tener los precios de hotel más elevados del país: 121 euros y 128 euros respectivamente. Muchos se acercarán a la capital de España interesados por las celebraciones del 2 de Mayo, mientras que la cercanía del verano anima a atros tantos a acercarse a las playas de Barcelona.
Otra ciudad española, Sevilla está en la sexta posición. No hay que olvidar que entre sus monumentos cuenta con la catedral más grande del país. La capital andaluza tiene precios mucho más asequibles que Madrid o Barcelona, 94 euros por noche de hotel. En el puesto octavo, Valencia, ofrece un precio medio de 102 euros por noche.
Destinos internacionales: Berlín el más barato y Nueva York el más caro.
Aunque el bajo valor del dolar anima a muchos a viajar a Nueva York, en el quinto puesto, la ciudad de los rascacielos tiene los hoteles más caros, 191 euros de media. En el otro extremo, Berlín con el puesto noveno, es el destino más económico para alojarse, 94 euros.
París es el tercer destino preferido por los españoles. No hay que olvidar que es una de las ciudades más visitadas del mundo aunque pasar la noche allí cuesta 137 euros de media. En la cuarta posición le sigue Roma con unos precios muy similares, 136 euros. Londres, en el séptimo puesto, es una de las ciudades más caras de la lista, 155 euros de media. Praga, con un precio de 103 euros, cierra la lista de los principales destinos alobarada por Trivago.
sábado, 9 de febrero de 2008
DESDE LA BITACORA DE...diogenesp
PREPARACION DEL VIAJE
Esta vez no teníamos casa allí, ya que mi cuñada, que llevaba 7 años viviendo en la ciudad, se había mudado a las Canarias. Así que lo primero fue buscar alojamiento. Lo hicimos a través de una agencia de Valencia, vía Internet. Se nos hacía raro quedarnos en un hotel, así que alquilamos un apartamento de dos habitaciones en Park Avenue, de qué nos mandaron fotos y a primera vista no se veía mal. Como la cosa se planeó con tiempo, tampoco los billetes nos salieron demasiado caros, así que con toda la parafernalia para la boda nos preparamos para viajar al otro lado del charco. El sábado 21 de Abril salimos de Barcelona.
LLEGAMOS A NUEVA YORK
Una vez desembarcados en el JFK, y después de pasar el trámite de huellas dactilares y fotografía, cogimos nuestras maletas y llamamos por teléfono a la persona que nos tenía que llevar al apartamento. A los pocos minutos se presentó con una furgoneta o van, como la llaman allí, se llamaba Lucas, era argentino, y una persona muy amable. Nos enseñó el apartamento y nos ayudó a subir las maletas. Con el apartamento alucinamos un poco: el ascensor aparecía en la cocina, cada piso tenía una llave, y había un piso por planta, en teoría nadie podía aparecer de repente en tu casa, pero siempre te quedabas con la duda. Las habitaciones eran enormes, solo dos, con dos baños y la cocina comedor en medio. Una habitación tenía 30 metros cuadrados y la otra 40, acostumbrados a las estrecheces de los pisos hispanos, casi nos perdíamos.
Entre unas cosas y otras se nos hizo las 10 de la noche, una hora un poco mala para buscar donde cenar, pero tuvimos suerte de encontrar un restaurante japonés bastante bueno y muy barato, el Ginza, que visitamos en otra ocasión ya que resultó que el dueño, japonés, había vivido muchos años en Puerto Rico, y hablaba perfectamente nuestra lengua. Al lado había un badulaque, regentado por unos chinos, donde pudimos comprar provisiones para el día siguiente.
Lo primero que hicimos al levantarnos fue buscar una lavandería donde nos plancharan los trajes a los chicos, y los vestidos de boda a las chicas, que ya os podéis imaginar como habían llegado en la maleta. No hubo problema, y enseguida encontramos una donde nos prometieron que al día siguiente estaría todo listo.
Los domingos los neoyorkinos hacen el brunch, y como neoyorkino es la última persona que ha llegado a Nueva York, nos dispusimos a cumplir con la tradición en nuestro sitio preferido, Jane´s, situado en Houston St., con buena música, buen ambiente y mejor comida.
El resto del día lo pasamos caminando por el Soho, con visita incluida a la Apple Store , y a otras tiendas del lugar, que a pesar del aire cada vez mas pijo, aún conserva cierto encanto. Picamos cuatro cosas en un bar llamado Kitchen Commune y después de descansarnos un poco en casa nos fuimos de fiesta al café Wha? para celebrar nuestra despedida de solteros/as. Este local está en un sótano, sirven copas y comida para picar tipo alitas, calamares, nachos etc. Tienen música en directo, un grupo buenísimo que interpreta clásicos del soul y del blues, además de música actual. El ambiente es de lo más festivo y la verdad es que lo pasamos genial.
LUNES DE PAPELEO Y PREPARACION.
A primera hora fuimos al City Hall para solicitar nuestra licencia de boda. No os voy a aburrir con los trámites, solo contaros que la empleada que nos atendió tenía un montón de faena y aún así se ofreció, en un perfecto español, para explicarnos lo que no entendiéramos de la solicitud. Después de pagar unas tasas, ya teníamos hora para nuestra boda al día siguiente.
Ya tranquilos, repetimos el viaje en ferry hasta Staten Island, muy recomendable porque es gratis y tiene unas estupendas vistas de la ciudad.
MARTES DE BODA
Llegó el ansiado día. Después de vestirnos y arreglarnos nos fuimos en taxi para el ayuntamiento. Mientras esperábamos al taxi, varias personas se pararon para felicitarnos y algunos hasta pidieron fotografiarse con nosotros. Nos costó bastante llegar al City Hall, ya que ese día el señor Bush visitaba la ciudad, y nos tuvimos que tragar un atasco por su culpa. Por fin llegamos y tras pasar el control de seguridad con las risas consiguientes, solo tuvimos que esperar un poquito para entrar en una sala, donde la funcionaria del ayuntamiento, Josephine Tagliarini, nos casó a las dos parejas, primero mis cuñados y luego nosotros, en una ceremonia muy divertida que no duró más de 10 minutos.
Después de recibir la lluvia de arroz nos fuimos a hacer las fotos con nuestras cámaras a Central Park, para ir a comer luego allí mismo, a The Boat House, donde habíamos reservado una mesa grande, pensad que éramos cuatro gatos, y donde comimos bastante bien mientras veíamos a la gente remar en el lago y a las tortugas tomar el sol. Tras la comida vinieron más fotos, un paseito por el parque y de vuelta a casa para cambiarnos de ropa e ir a callejear por Chinatown, en una tarde que podríamos llamar: “Chinatown, algo más que bolsos”. Terminamos el día cenando en casa con comida que nos prepararon en el Ginza con regalito incluido de varios envases con fruta para postre.MIERCOLES DE RELAX
Shopping para las chicas, y paseito en helicóptero para los chicos, con vistas aéreas de la Gran Manzana, una experiencia para repetir. Después de esto, nos dedicamos todos a comprar aprovechando el cambio euro / dólar. Fuimos a comer al buffet Todai, donde nos pusimos hasta arriba de sushi y makis. La tarde la dedicamos, de nuevo, a las compras, y por la noche nos fuimos a Times Square, a la tienda Virgin de discos y a cenar al Planet Hollywood. Los sitios son lo de menos, lo mejor el ambientillo de este emblemático lugar.
JUEVES, QUE PENA, NOS VAMOS
Hay que aprovechar la mañana, señores. Desayuno en Le Pain Quotidien y metro hasta Chelsea para visitar la Jonathan Levine Gallery, un paraíso para los amantes del Pop Surealism. Allí compramos un par de litografías y libros y seguimos paseando por el Village, donde descubrimos sitios nuevos como la Abingdon Square y alguna tienda curiosa. Comimos en Rays Pizza y nos vamos despidiendo de la ciudad. Volvemos al piso, hacemos maletas, como buenamente podemos y el mismo Lucas que nos trajo del aeropuerto nos vuelve a llevar a él. Hasta pronto Nueva York.